Sakumi nace de la voluntad de crear un espacio sereno en el que la gastronomía y la arquitectura interior dialogan a través de la materia, la luz y el tiempo. Inspirado en la filosofía japonesa del wabi-sabi, el proyecto pone en valor la belleza de los materiales naturales y la armonía de las formas sencillas.
La propuesta interiorista se construye a partir de una paleta de tonos pardos y profundos, la madera y la corteza de los árboles. Las texturas artesanales, las fibras vegetales, el mimbre trenzado y los acabados mates aportan calidez y una sensación de calma que invita a disfrutar de la experiencia sin prisas.
La iluminación, cálida y contenida, se convierte en un elemento esencial del proyecto. Las lámparas de fibras naturales proyectan sombras sutiles que transforman el espacio a lo largo del día, generando una atmósfera íntima y acogedora. Los elementos decorativos, seleccionados con mesura, refuerzan este lenguaje honesto y equilibrado, en el que cada pieza tiene un propósito y una presencia propia.
Sakumi nace de la voluntad de crear un espacio sereno en el que la gastronomía y la arquitectura interior dialogan a través de la materia, la luz y el tiempo. Inspirado en la filosofía japonesa del wabi-sabi, el proyecto pone en valor la belleza de los materiales naturales y la armonía de las formas sencillas.
La propuesta interiorista se construye a partir de una paleta de tonos pardos y profundos, la madera y la corteza de los árboles. Las texturas artesanales, las fibras vegetales, el mimbre trenzado y los acabados mates aportan calidez y una sensación de calma que invita a disfrutar de la experiencia sin prisas.
La iluminación, cálida y contenida, se convierte en un elemento esencial del proyecto. Las lámparas de fibras naturales proyectan sombras sutiles que transforman el espacio a lo largo del día, generando una atmósfera íntima y acogedora. Los elementos decorativos, seleccionados con mesura, refuerzan este lenguaje honesto y equilibrado, en el que cada pieza tiene un propósito y una presencia propia.
El objetivo ha sido crear un restaurante con identidad propia, capaz de transmitir la delicadeza de la cocina nikkei a través de un ambiente elegante y desprovisto de artificios. Un espacio donde la tradición japonesa y la sensibilidad mediterránea se encuentran para ofrecer una experiencia sensorial completa frente al puerto de Ciutadella.